jueves, 1 de mayo de 2014

BASIC cumple 50 años

Tom Kurtz and John Kemeny.
(Photo courtesy of Rauner Special Collections Library, Dartmouth College)
Hace 50 años los ordenadores estaban en su primera infancia. Nadie soñaba con la ubicuidad de los mismos que ahora experimentamos. Pero ya había visionarios que comprendían la importancia que para los hombres del futuro tendrían los ordenadores. Y decidieron poner a disposición de las escuelas y universidades las herramientas para formar a profesores y alumnos en su comprensión y uso.

En la Universidad de Dartmouth un par de profesores de matemáticas, John George Kemeny y Thomas Kurtz, se ocuparon primero de dotar a la universidad de un ordenador y de lograr poner en marcha lo que entonces se llamaba un sistema de tiempo compartido, de manera que toda la comunidad universitaria pudiera utilizarlo simultáneamente.  La culminación de su esfuerzo fue la definición de un lenguaje de programación que, apoyado en el correspondiente compilador para traducir sus instrucciones al lenguaje máquina, y unos cuantos comandos para sustentar un entorno operativo; permitieran que cualquiera fuera capaz de programar aquel único ordenador compartido por todos. Este lenguaje al que nos referimos se llamó BASIC (Beginner's All-purpose Symbolic Instruction Code) y hoy cumple 50 años ya que el 1 de mayo de 1964 por la mañana el profesor Kemeny y un estudiante teclearon el comando RUN en sus terminales y ejecutaron por primera vez programas escritos en BASIC.

Aunque en aquel momento ya existían algunos otros lenguajes de programación, como el FORTRAN, el lenguaje BASIC era mucho más sencillo y fácil de aprender y utilizar. Con este sistema lograron que estudiantes y profesores pudieran interactuar con el ordenador y compartirlo de manera sencilla, usando un lenguaje de programación apto hasta para los no especialistas. Gracias a este desarrollo, tras Dartmouth, su uso se extendió rápidamente por muchas universidades y escuelas del mundo.

En la década de los 70, tras la invención del microprocesador, se produjo la aparición acelerada de pequeños ordenadores que atrajeron la atención de muchos aficionados domésticos. No había entonces software disponible y cada uno de los entusiastas usuarios desarrollaba, o copiaba, programas escritos en BASIC para divertirse o para ayudarse en sus tareas escolares o profesionales. Entre estos primeros “expertos” del BASIC estaba un estudiante de la Universidad de Harvard llamado Bill Gates. Junto con su amigo Paul Allen desarrolló una versión de BASIC para el microordenador Altair 8800 y poco después ambos fundaron una pequeña compañía llamada Microsoft cuyo primer producto fue el Microsoft BASIC. Tras el éxito arrollador de Microsoft aportando el sistema operativo MS-DOS, y posteriormente Windows, al entorno de los ordenadores personales, Microsoft BASIC siguió existiendo e incluso experimentó un nuevo resurgimiento en la década de los 90 cuando apareció Visual BASIC para soportar interfaces graficas de usuario.

Aún en la actualidad existen descendientes del lenguaje creado por Kemeny y Kurtz hace 50 años. La compañía que ambos fundaron, True BASIC sigue comercializando y dando soporte a versiones actualizadas del lenguaje. Otros dos ejemplos notables son una versión gratis de Visual Basic dentro de la plataforma Visual Studio Express, y un  entorno para ayudar a los principiantes en el mundo de la programación llamado Small BASIC.

Para todos los que hemos disfrutado programando en BASIC este 50 aniversario y la pervivencia del lenguaje, aunque en versiones alejadas de las primitivas, son una gran noticia. He de reconocer que me he emocionado al ver la retrospectiva que en esta efemérides ha montado la Universidad de Dartmouth y los muchos actos organizados incluyendo una interesantísima mesa redonda sobre los próximos 50 años en el mundo de la computación. Es importante pensar que en la actualidad tenemos a nuestro alcance una enorme capacidad de proceso en nuestros ordenadores, tabletas y teléfonos inteligentes. Muchos de ellos están diseñados para propiciar nuestro consumo, pero también deberíamos utilizarlos para desarrollar ideas y crear proyectos en consonancia con la intención de los creadores de BASIC: conseguir el acceso de todos a los ordenadores para potenciar la creatividad y el desarrollo humano.


jueves, 24 de abril de 2014

El genial Forges


Empecé a disfrutar de las viñetas de Forges a principios de los años 70 del pasado siglo XX. Mi padre tenía en su trabajo algo de relación con el mundo editorial y, gracias a ello llegaba todas las semanas a casa la revista Diez Minutos. Todos la ojeábamos. Aparte de los consabidos temas de actualidad y cotilleos, en cada una de aquellas revistas había una porción del ingenio de Forges. Su colaboración consistía en reunir unos cuantos de sus dibujos, casi siempre sobre un mismo tema, con los que llenaba una pagina entera. Yo esperaba a que hubiesen pasado unos días y arrancaba esa página de cada revista. Después la guardaba en una carpeta de cartón. De esta manera me hice con una interesante colección temática del universo de los personajes de Forges.


También recuerdo que, ya en la Universidad, se me ocurrió llevar un día una de aquellas páginas cosechadas durante varios años. Por aquel entonces Forges ya era muy conocido y admirado. Sin embargo no eran tantos los que conocían sus primeros trabajos. Así que para unos cuantos de mis compañeros ver la hoja que yo les mostraba resultó sorprendente. Cuando les dije que guardaba cientos de aquellas páginas alguien sugirió que llevara una todos los días y que la compartiéramos en algún rato libre entre clase y clase. Así lo hice y más de una de aquellas hojas fue fotocopiada.

Desde entonces han pasado muchos años. Tantos que hace unas pocas semanas Forges ha publicado un libro antológico, en el que recoge una buena colección de sus mejores trabajos, con ocasión de su 50 cumpleaños como dibujante. Medio siglo de historia. A lo largo de todo ese tiempo, Forges ha sido un fino observador de la realidad de nuestro país y del mundo en el que vivimos. Este atento observador de la realidad la ha reflejado, de manera genial, con un sentido del humor y la ironía único y característico. Siempre desde un punto de vista humilde, humano y solidario con sus semejantes, compañeros en la aventura de la existencia en esta sociedad en la que nos ha tocado vivir. ¿Cuántas veces hemos visto lo de “no te olvides de Haití” pegado a sus dibujos?


La gota que ha colmado el vaso determinando que hoy escriba esta entrada en el blog ha sido la viñeta que se publicó ayer en El País coincidiendo con el Día del Libro. El maestro Forges nos ha dejado a todos boquiabiertos al imaginar como hubiese escrito Miguel de Cervantes su inmortal Don Quijote en un tweet. 


miércoles, 16 de abril de 2014

Volar puede ser divertido

"Señores pasajeros, siguiendo normas internacionales de aviación civil, vamos a efectuar una demostración sobre el uso del cinturón de seguridad, chaleco salvavidas, máscaras de oxígeno y localización de las salidas de emergencia. Es muy importante que presten atención". Seguro que los viajeros que vuelan frecuentemente ya han reconocido el soniquete que una otra vez se produce antes de iniciar un vuelo. Cuando ya lo has oído tantas veces, prácticamente te lo sabes de memoria y serías capaz de recitarlo de igual modo que lo hace el/la auxiliar de vuelo encargado de estos menesteres. Por otra parte, si durante esos breves minutos. te fijas en el comportamiento del resto de los pasajeros es fácil descubrir que la mayoría no prestan ninguna atención a las instrucciones, supuestamente importantes, que se les indican. 

No fue así en un vuelo de Southwest Airlines ocurrido hace pocos dias con destino a Salt Lake City. La azafata encargada de indicar las instrucciones de seguridad encontró una manera no solo de conseguir la atención de los pasajeros sino sus aplausos entusiastas cuando terminó su intervención. Además, uno de sus compañeros grabó con su móvil todo el acontecimiento y lo subió a Youtube. Una vez mas el fenómeno de la distribución viral tuvo efecto y en cuestión de poco tiempo ha conseguido millones de reproducciones (a día de hoy va por 5.802.110).

Imaginen que en lugar de oír el consabido texto con el que comienza este artículo la azafata hubiese dicho: "Si  pudiéramos contar con su atención por unos momentos, mi ex marido, mi nuevo novio y el abogado que lleva el divorcio me van a ayudar a mostrarles  las características de seguridad a bordo de este avión 737 serie 800". Así comenzó su actuación la asistente de vuelo. A continuación fue explicando cada uno de los elementos y procedimientos de seguridad pero de manera muy divertida y ocurrente. He aquí algunos ejemplos: 

"Por favor ajusten su cinturón sobre sus caderas, de forma semejante a como mi abuela lleva el sujetador de apoyo".

"Como ustedes ya saben, este es un vuelo no-fumadores, no-lloriqueos, no-quejas" continuó. "Es un vuelo en el que debe usar el 'por favor', 'gracias' y 'usted es un buen auxiliar de vuelo" 

"Mis colegas van  a asegurarse de que los respaldos de sus asientos están en posición vertical, la mesita plegada y su equipaje de mano amontonado debajo del asiento de forma que no les quede absolutamente ningún espacio para las rodillas o los pies".

"Fumar no está permitido en Southwest. Fumar en el lavabo supone una multa de 2.000 dolares. Si están dispuestos a pagar  tanto por su billete de avión podrían haber volado con otra compañía".

Al tiempo que sus colegas mostraban los chalecos salvavidas dijo "en el improbable caso de que nuestro piloto aterrice junto a una bañera de hidromasaje cada pasajero deberá localizar su diminuto bikini amarillo marca Southwest. Son de talla única."

Mientras se indicaba el uso de las mascaras dijo "A pesar de que no anticipamos una pérdida de presión en la cabina -si lo hiciéramos no hubiésemos venido a trabajar esta noche- si se produce, dejen de gritar, no agobien a sus vecinos de asiento y, cuando el tubo de plástico está completamente extendido, coloquen la mascarilla sobre la boca y la nariz y respiren normalmente. Para activar el flujo de oxígeno, sólo tienen que insertar 75 centavos para el primer minuto... Si viaja con más de un niño, ayude primero al que tenga mayor potencial de ganar más dinero".

"Todo el mundo tiene un  premio, la tarjeta de información de seguridad, que encontrarán en el bolsillo del respaldo del asiento anterior al suyo, junto con pañales sucios, envoltorios de chicle, cáscaras de plátano y todos los demás regalos que nos dejan para nosotros de vez en cuando".

La alocución terminó diciendo "En resumen, básicamente sigann nuestras instrucciones y nadie resultará herido"

La autora de esta excepcional actuación se llama Marty Cobb, tiene 49 años y es madre de tres hijos. Ama su profesión actual, en la que se inició al cumplir 40 años, e intenta cada día hacer la vida mas agradable a los que vuelan con ella. Ninguna posible descripción de su show se acerca ni de lejos a la grabación colgada en Youtube. Auxiliares de vuelo del mundo, observen y aprendan. 

miércoles, 2 de abril de 2014

Una mínima historia del cine


Vivimos en un mundo competitivo. Por todas partes encontramos comparaciones entre personas, objetos, valores. El mundo del cine no podía ser una excepción. Hay muchas, muchas listas sobre las mejores películas de la historia del cine. Algunas elaboradas mediante encuestas a públicos más o menos entendidos, otras realizadas en publicaciones generalistas o especializadas. Hay unas pocas películas que generalmente no faltan en ninguna de estas listas. Otras aparecen más o menos dependiendo de las tendencias de los “seleccionadores”.  

La iniciativa que vamos a comentar ahora va en una línea semejante pero diferente. Se trata de un video de 3 minutos de duración titulado “La evolución de las películas”. Su autor es un canadiense llamado Scott Ewing. Su objetivo evocar en el tiempo mencionado las mas importantes aportaciones realizadas a lo largo de la historia del séptimo arte. Todo un reto, que ha sido enfrentado siguiendo una metodología. Cada escena solo dura un segundo y tiene que ser suficientemente evocadora como para identificar a la película a la que pertenece.

Partiendo de las primeras escenas míticas de Georges Melies o los hermanos Lumiere, el recorrido nos lleva por muchas de las grandes obras maestras del cine. No faltan escenas del “Gabinete del Dr. Caligari”, “Nosferatu” o “La Quimera del Oro”, representando los años del cine mudo, También encontramos el “Cantor del Jazz” y, a partir de ahí, el cine sonoro va desgranando títulos como “El hombre que sabía demasiado”, “El gran Dictador”, “Casablanca”, “Ciudadano Kane”…


Aparte de los primeros filmes precursores ya comentados, el autor de este trabajo ha incluido una escena de una película por año de producción, empezando en 1920 y acabandoen 2013. Es evidente que este estricto criterio ha dejado muchas buenas películas fuera de las elegidas. Pero, a pesar de todo el resultado es muy interesante. Y una vez contemplado podemos establecer debates sobre que películas faltan o sobran. En cualquier caso es una buena oportunidad de reconocer lo grande que es el cine. 

martes, 1 de abril de 2014

Hace 75 años

Hoy se cumplen 75 años desde el final de la Guerra Civil española. Dicen que el tiempo todo lo cura pero ¿cuánto tiempo hace falta para curar las profundas heridas provocadas por un enfrentamiento fratricida que durante tres años asoló nuestro país y produjo centenares de miles de muertos?

Todavía en la actualidad algunas de esas heridas permanecen abiertas y no es extraño encontrarse en lugares céntricos de Madrid con manifestaciones de personas, de bastante edad, que reivindican los agravios aun no compensados causados como consecuencia del enfrentamiento que entre el 18 de julio de 1936 y el 1 de abril de 1939 sumió a España en la mayor de las tragedias de nuestra historia.

Ha habido numerosos estudios y documentos de todo tipo sobre los antecedentes, las causas, el desarrollo y las consecuencias de este conflicto. En las distintas efemérides muchos medios han aprovechado para enriquecer nuestro conocimiento sobre este penoso asunto. Sirvan como ejemplo los especiales de El Mundo y El País. La red por otra parte ofrece muchas y variadas fuentes de información al respecto.  



Sin embargo me gustaría destacar un documental que en  mi opinión recoge y analiza de forma rigurosa, y a la vez amena,  los acontecimientos que rodearon aquellos nefastos momentos de la historia de España. Fue producido en 1983 en el Reino Unido por Granada. En este enlace se recoge abundante información sobre el trabajo que da idea sobre la calidad de sus creadores. Creo necesario destacar a los historiadores que han participado como asesores de esta serie de 6 capítulos sobre la Guerra Civil Española. Son Ronald Fraser, Hugh Thomas y Javier Tussell.  Su prestigio avala el resultado e incentiva el visionado de esta obra precisamente ahora que se cumple el 75 aniversario de la consecución de la paz tras los tres años de sinrazón que se iniciaron en el verano de 1936.

jueves, 20 de marzo de 2014

¿Se acerca el fin?



Recientemente se ha publicado un estudio, en parte patrocinado por el  Goddard Space Flight Center de la NASA, en el que se estudia la posibilidad de que nuestra actual civilización industrial pudiera colapsar en las próximas décadas. Las razones dadas para este acontecimiento se basan en dos factores: la distribución cada vez más desigual de la riqueza y la insostenible explotación de los recursos naturales.

Desde una perspectiva histórica el estudio señala que existen numerosos precedentes que demuestran que los procesos de desarrollo y posterior colapso  son ciclos recurrentes. Así se ponen como ejemplo la ascensión y posterior caída de los imperios mesopotámicos, romano o maya. Todos ellos son testimonio sobre civilizaciones avanzadas con estructuras complejas y sofisticadas que, a pesar de todo, llegan a ser frágiles y, sometidas a situaciones críticas, desaparecen.  
El método de análisis, de carácter multidisciplinar,  utilizado en el estudio de la NASA se ha basado en el modelo HANDY (Human and Nature Dynamics) y ha sido supervisado por Safa Motesharri matemático de la National Science Foundation. Determina que los factores claves que convierten la actual “civilización sofisticada, compleja y creativa en algo frágil y efímero”, son la población, el clima, el agua, la agricultura y energía. Todos ellos están convergiendo en un proceso que lleva al colapso caracterizado por “la estratificación aeconómica de la sociedad dos bandos, las élites (ricos) y las masas (pobres)”. La riqueza generada por los avances tecnológicos y el desarrollo económico “no se distribuye de forma uniforme entre la sociedad, sino que está siendo controlado por una élite. La mayoría de la población, generadora de la riqueza, solo recibe una pequeña parte de ella siendo las elites las que se asignan la mayoría de los beneficios obtenidos ”.

Asimismo, se subraya el papel que también juega “la insostenible explotación de los recursos debido a la tensión energética”. El consabido argumento según el cual  los avances tecnológicos ofrecerán una solución para paliar la carencia energética y la insuficiencia de recursos de un planeta en constante crecimiento demográfico también es cuestionado por este estudio. “El aumento de la eficiencia va ligado a un aumento de la extracción de recursos y del consumo de éstos per cápita, por lo que vuelven a compensarse sin resolver el problema”, apuntan.

A través de una serie de algoritmos, el equipo de investigadores científicos dirigidos por Motesharri concluye que, sin cambiar el actual modelo político “es difícil evitar el colapso”, y apuntan dos posibles escenarios futuros en los que la población mundial se reducirá drásticamente. El primero a causa de la hambruna, y el segundo debido a la falta de acceso a recursos básicos. Ninguno de ellos se debe a causas naturales, por lo que son evitables asumiendo ciertos cambios que todavía están en nuestra mano. Para ello deberían adoptarse un conjunto de políticas, como sería “reducir la desigualdad económica a fin de garantizar una distribución más justa de los recursos” y “una reducción del consumo de recursos hasta niveles sostenibles apoyándose en una reducción del crecimiento de la población”. 

En ambos escenarios, las élites ricas están mucho más protegidas de la mayoría de los efectos perjudiciales del colapso ambiental que los plebeyos, lo que les permite seguir con sus  negocios como siempre a pesar de la inminente catástrofe. Aunque algunos miembros de la sociedad puedan dar la voz de la alarma advirtiendo que el sistema se está moviendo hacia un colapso inminente y abogando por cambios estructurales en la sociedad con el fin de evitarlo, las élites y sus partidarios se opondrán a tales cambios, apoyándose en la larga trayectoria sostenible 'hasta ahora' para no hacer nada, impidiendo de esta forma los cambios imprescindibles para la sostenibilidad.

El carácter apocalíptico de las advertencias del informe coincide con las conclusiones de otros estudios, tanto del ámbito privado como público. Se pueden citar el “Resource Stress” de KPMG o el “Food, energy, water and the climate: a perfect storm of global events?” elaborado por el comité científico del Gobierno británico. Todos ellos concluyen  que la convergencia de las crisis alimentarias, energéticas y del agua podría crear una “tormenta perfecta” que determinara el final de nuestra civilización. 

jueves, 13 de marzo de 2014

Los talleres de Picasso

Autorretrato con paleta. 1906
En pocas ocasiones he salido mas gratamente sorprendido tras ver una exposición. Esta mañana he estado en la Fundación Mapfre contemplando su exposición "Picasso. En el taller".  Reúne cerca de 80 lienzos, 70 dibujos y grabados, 26 fotografías y una decena de paletas del artista que permiten apreciar el modo en que el taller de Picasso se convierte en el centro sobre el que gravita toda su creación, el lugar en el que se entrelaza su arte y su vida. Este enfoque dado por los creadores de la muestra le confiere una especial singularidad porque ayuda a comprender la influencia que el entorno en el que pintaba Picasso tenia sobre sus obras.

La exhibición comienza con el "Autorretrato con paleta", de 1906, y concluye con otro autorretrato "Hombre en el taburete", de 1969. Entre ambas obras, en las que Picasso se autorrepresenta como pintor y mirando fijamente al espectador, transcurren más de 60 años de su vida artística en los que el artista trabaja en diferentes estudios como en Le Bateau-Lavoir, Boulevard de Clichy, Boulevard Raspail, La Boétie, Boisgeloup, La Californie y, finalmente, Mougins. En todos ellos el taller deviene, al mismo tiempo, espacio de experimentación y motor de reflexión sobre el ritual y el trabajo del artista en la tradición pictórica. Sus talleres se convierten en “paisajes interiores” – tal como él mismo los llamaba – en recintos sagrados, que representan la crónica de las variaciones estilísticas e iconográficas de Picasso.

Una parte importante de la exposición procede de colecciones particulares, raramente accesibles, por lo que esta muestra constituye una oportunidad única para apreciarlas. Tambien se encuentran obras de importantes museos nacionales e internacionales, entre los que cabe destacar el Philadelphia Museum of Art, Cleveland Museum of Art, Indiana University Art Museum, Phillips Collection de Washington, Centre Georges Pompidou de París, Tate Gallery de Londres, Israel Museum de Jerusalén, Bridgestone Art Museum de Tokio, National Museum of Modern Art de Kioto, Pushkin State Museum of Fine Arts de Moscú, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid o el Museu Picasso de Barcelona.

El recorrido por los distintos talleres y las obras realizadas en los mismos se agrupa en varias colecciones temáticas.

1. El taller: espacio de experimentación

Naturaleza muerta frente a un balcón
 con puerta y llave. 1919 
El taller de Picasso es campo de pruebas y hogar donde da rienda suelta a la creación, así como a su pasión por las mujeres que le acompañan a lo largo de su vida. Estos entornos resultan determinantes; en todos ellos, por ejemplo, hacía un frío terrible y el artista llegó a quemar dibujos para entrar en calor. En sus conversaciones con Brassai, afirmaba:“puedo decirle una cosa: el frío estimula, nos pone en movimiento. Trabajamos para calentarnos y nos calentamos trabajando”

Picasso mantenía que el taller de un pintor ha de ser como un laboratorio. El cambio que implica la continua experimentación es una de sus constantes. La curiosidad y el afán de descubrimiento del artista fueron una pauta vital que marcó toda su vida y obra, haciendo que evolucionara y superara su propia concepción de cómo quería y debía pintar en cada momento de su vida.

De este modo, el cubismo marca un punto de inflexión en la evolución del artista malagueño, a través del cual muestra su orientación más abstracta. Durante el verano de 1919, que el artista pasó en Saint-Raphaël, trabaja en una serie de bodegones que combinan el lenguaje naturalista —el del paisaje que se atisba a través de las ventanas que utiliza como fondo—, con el cubista —el de la naturaleza muerta—. Tal es el caso de Naturaleza muerta frente a un balcón con puerta y llave, de 1919.

Las naturalezas muertas de estos años insisten en los motivos de la vida cotidiana como el velador, los instrumentos musicales o el papel pintado. Su obra ofrece múltiples puntos de vista sobre el mismo objeto, plasmando diferentes planos sobre la tela, como ocurre en Guitarra y partitura, 1920. Se elimina la posibilidad de que estos objetos sean observados desde un único ángulo, del mismo modo que el artista ha evitado esa representación única.

Naturaleza muerta con busto. 1925
Naturaleza muerta con busto, de 1925, es una de las grandes obras de esta etapa, ya que supone un verdadero cambio de rumbo en la evolución del artista. En este lienzo el motivo clásico convive con la novedad del cubismo, un lenguaje que a priori rompe con la tradición y se funde en armonía con la sencillez y tradición de la cabeza.

2. La modelo en el taller: entre el clasicismo y el surrealismo

La vuelta al clasicismo de Picasso tiene lugar en los años veinte, tras el viaje que hace a Italia en 1917 para realizar los decorados del Ballet Parade junto a Diáguilev. En 1927 conoce a Marie-Thérèse Walter, que se convertirá en su amante más joven y entregada, y le dotará de una pasión y una vitalidad renovadas.

El taller. 1934
A partir de este momento, Picasso alternará formas clásicas y cubistas, también surrealistas, creando un estilo absolutamente propio. En junio de 1930, Picasso compra el chateâu de Boisgeloup, al noroeste de París. Allí comienza a esculpir en piedra grandes figuras femeninas de formas redondas y aspecto primitivo y voluptuoso que también serán trasladadas al papel y al lienzo; tal es el caso de Joven con mandolina (Marie-Thérèse), de 1932. Estas obras culminan en las cien estampas conocidas como la Suite Vollard, que realizó para el marchante del mismo nombre entre 1930 y 1937, en las que el tema del taller del escultor y del artista y su modelo resulta fundamental.

Picasso insiste y trabaja en esta idea durante toda la década de 1930. La modelo sale y entra del taller, en ocasiones descansa tendida al sol, y en otras deja caer la cabeza mientras sus formas monumentales son desmenuzadas por el pintor.

3. Las metamorfosis en tiempos de guerra

Naturaleza muerta con paleta, vela y cabeza de minotauro. 1938

A raíz del estallido de la Guerra Civil española, el ánimo de Picasso decae aunque se aleje del relato explícito de la contienda. En 1937 encuentra un nuevo estudio en la Rue des Grands-Augustins, donde Balzac había situado el escenario de La obra maestra desconocida. Allí crea uno de los testimonios más descarnados de la guerra y una de sus obras emblemáticas: Guernica. Realizada en apenas dos meses, la obra simboliza el dolor y sufrimiento de una nación destruida por la lucha fratricida, así como su propio rechazo ante la violencia desencadenada.

Mujer en un sillón rojo. 1939
Las naturalezas muertas reaparecen en su obra, al igual que había sucedido en los días precedentes a la Primera Guerra Mundial con los bodegones cubistas. Naturaleza muerta con paleta, vela y cabeza de Minotauro, 1938, remite directamente a Guernica al citar la luz de la vela reflejada en las paredes y la cabeza del Minotauro, retomando ese motivo clave que empleó en la obra dedicada a la guerra. Los cráneos y los puerros pueblan otras composiciones; pinturas tan importantes como Cráneo de toro, frutas y jarrón, 1939, es un buen ejemplo de las vanitas que realiza en estas fechas, que son de amplia tradición española y nos devuelven a maestros como Zurbarán o Sánchez Cotán.

De forma paralela, Picasso desencaja las formas del cuerpo femenino. Mujer en un sillón rojo, 1939, se convierte en el contrapunto a los aspectos positivos y gozosos de las obras inspiradas en Marie Thérèse, y a la placidez de muchos de los dibujos y óleos que realiza a partir de los años cincuenta.

4. La vuelta al Mediterráneo: parodia del arte

En el verano de 1946 Picasso emprende un gran viaje a Ménerbes, Cap d'Antibes y, finalmente, a Golfe-Juan. En Vallauris visita a Georges y Suzanne Ramié, dueños del taller de cerámica Madoura. A sus 65 años, Picasso comienza a interesarse por esta disciplina. Tras comprar varios locales vacíos de una antigua fábrica de perfumes en la Rue du Fournas, en Vallauris, trabaja la cerámica: el motivo del pintor y la modelo puebla estas piezas.

El taller. 1955
De forma paralela, en 1953, realiza una serie de ciento ochenta dibujos de nuevo en torno al tema del pintor y la modelo. Esta suite —publicada al año siguiente por Tériade en Verve, con el prefacio de Michel Leiris titulado "Picasso y la comedia humana o las aventuras de Gros Pied"— recrea de modo casi obsesivo la relación entre el artista y la modelo, y por extensión la del artista con la pintura.

En 1955, Picasso compra la villa Belle Époque La Californie seducido por las vistas a la bahía de Cannes. Por aquellas fechas inicia una serie de obras inspirado por el perfil de su nueva compañera, Jacqueline Roque. Desde finales de octubre hasta abril de 1956 trabaja en varios "paisajes interiores" que muestran el interior de La Californie vista bajo los distintos tonos de luz a lo largo del día y en los que la figura de Jacqueline tiene un protagonismo cambiante.

En algunos, su figura centra la composición —Mujer en el taller (Jacqueline Roque), 1956—; en otros, son las grandes ventanas, vistas como vidrieras de una iglesia, las que protagonizan la composición, como en El taller, 1955.

Desde mediados de verano de 1957 Picasso se traslada a las habitaciones del piso superior de su nueva villa, hasta el momento deshabitadas, para poder trabajar con tranquilidad. Desarrolla dos temas a la vez: por un lado retrata aquello que le rodea, como los pichones que vivían en el palomar levantado por él mismo. Por otro, trabaja en una nueva serie con cerca de cuarenta y cinco variaciones en torno a Las meninas de Diego Velázquez (1656), producidas en menos de seis meses entre el verano y el invierno de ese año.

5. El pintor y la modelo – 1961-1972

En septiembre de 1958, cansado de las numerosas construcciones que se levantaban en torno a la bahía de Cannes y de la afluencia turística, Picasso compra el château de Vauvenargues, un castillo del siglo XIV remodelado en el XVII, ubicado en las faldas del monte Sainte-Victoire. Solo tres años después, sin embargo, traslada su residencia a Notre-Dame-de-Vie, una finca en el flanco de una colina de Mougins, donde residirá hasta su muerte. Durante ese período Picasso retoma algunos de los temas esenciales de su producción, y especialmente el del pintor y la modelo, que será el motivo central del Cuaderno 1097, realizado entre el 17 y el 23 de enero de 1964.

En estos dibujos domina la línea, las formas se han simplificado y parecen realizados de forma rápida, a vuela pluma. El estudio sigue siendo el lugar en el que se representa la escena en la aparecen el pintor y su modelo, y continúa teniendo ese peso específico de ser el lugar donde se desarrolla la obra y la vida. Un pintor es un mirón, un voyeur. Le distingue esa intensa observación de lo ajeno. Lo fueron Rafael y Rembrandt, Degas, Delacroix, Manet; también lo es Picasso. Así lo vemos claramente en El pintor y su modelo, obra realizada en 1963, donde los ojos aparecen desproporcionadamente grandes y destacados, más incluso en la representación de la modelo que en la del artista trabajando.

El pintor y su modelo. 1963
La mirada acerca al pintor al objeto que elije observar, que en este caso es la modelo. Pero el artista también necesita distancia para poder representar lo que observa. En ocasiones atisba a la modelo desde fuera del taller; otras, parece entregado a la exaltación creadora, representándose a sí mismo como un anciano o como un joven, resistiéndose a la realidad temporal a la que todos los humanos, artistas y no artistas, están sometidos.

La modelo es más que una modelo posando: realmente es una mujer que se ofrece a los ojos del artista. Es una ofrenda para su mirada, para su observación; una figura de la que también terminará apoderándose el tiempo, pues, a fin de cuentas, la mujer que Picasso pinta es una creación de su mirada en su taller, con sus pinceles.