sábado, 12 de marzo de 2011

Con copia oculta

Seguro que también te ha pasado alguna vez. Recibes un correo de un compañero o de un amigo que va dirigido a decenas o incluso centenares de personas. A mi me ha pasado varias veces en las pasadas fiestas de Navidad. El remitente resuelve todos sus compromisos para desear Felices Fiestas con un único correo en el que la lista de distribución incluye a todos sus conocidos. El problema radica en que esa lista de distribución es visible y accesible por todos los receptores del correo.

Este “descuido” puede tener consecuencias menores en el ámbito privado. Aunque también puede generar algunas situaciones embarazosas (por ejemplo si tu pareja descubre que envías una felicitación a alguna de tus ex-novias). Lo que es realmente importante es cuando, por motivos comerciales, una empresa revela las direcciones de correo de sus clientes a otras personas.

Según las leyes de protección de datos la dirección de correo electrónico es un dato personal digno de protección. Así ha sido desde 1999. Su difusión  supone una vulneración del deber de secreto descrito en el artículo 10 de LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos). En este artículo se dispone que "el responsable del fichero y quienes intervengan en cualquier fase del tratamiento de los datos de carácter personal están obligados al secreto profesional respecto de los mismos y al deber de guardarlos, obligaciones que subsistirán aun después de finalizar sus relaciones con el titular del fichero o, en su caso, con el responsable del mismo".

El incumplimiento de esta norma puede ser denunciado a la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos). Se han recibido en este organismo algunas denuncias contra particulares que, por ejemplo, envían una presentación muy ingeniosa a todos sus contactos. Estas denuncias no prosperan y son archivadas  porque los correos del entorno personal  no entran dentro del ámbito de aplicación de la normativa. Pero hay otros casos de empresas como Bankinter o Sánchez Romero que han sido sancionados por estas practicas por la AEPD.

Lo más interesante del asunto es que todos estos problemas tienen una muy fácil solución. Si se tiene que enviar un correo a una lista de distribución de forma que cada destinatario no conozca las direcciones del resto, basta con incluir la lista en el campo CCO (Con copia oculta) del correo. Si el sistema exige al menos una dirección de destinatario visible se puede usar la del remitente que, en cualquier caso, va a ser conocida por todos los receptores.

Como curiosidad se puede citar que hay una página web que intenta concienciar a los internautas inexpertos sobre los peligros e inconvenientes  de esta difusión masiva de direcciones de correo electrónico y la forma de evitarlos.    

jueves, 10 de marzo de 2011

Currículo B

¿Hasta que punto esta afectando la crisis económica  a los jóvenes que buscan su primer empleo? Es fácil responder que mucho pero no es tan fácil cuantificar la respuesta. Si nos restringimos a los titulados universitarios, hay estadísticas que afirman que entre el 80 y el 85% de los recién titulados encuentran trabajo en menos de seis meses desde su salida de la Universidad. Esta cifra era del 95% hace cuatro años, antes del comienzo de la crisis económica.

Curiosamente, uno de los problemas a los que se tienen que enfrentar estas personas que buscan su primer empleo es el de la sobre-cualificación. La demanda de trabajo no es capaz de absorber los 200.000 titulados que proporcionan anualmente las Universidades españolas. Por ello, en muchos casos, los aspirantes se encuentran con explicaciones del tipo “estás demasiado cualificado para el perfil que buscamos”.

Muchas veces no es un problema do sobre-cualificación sino de alineamiento con el puesto de trabajo concreto al que se aspira. Las empresas ya no buscan un título universitario concreto, sino la persona que, independientemente de la formación recibida, mejor se adapte al perfil buscado.

También es cierto que muchas empresas quieren rentabilizar la inversión en formación que necesariamente deben realizar con los nuevos empleados. Contratar para un puesto de gestor de reclamaciones a un licenciado en derecho con dos masters implica un enorme riesgo de que en cuestión de meses este empleado encuentre un trabajo mejor y abandone su puesto haciendo que la empresa tenga que buscar a otra persona a la que nuevamente habrá que formar.

Este entorno obliga a los candidatos a adoptar una estrategia “Currículo B” que implica un alto grado de flexibilidad para adaptarse a las ofertas de trabajo disponibles. Muchos de ellos disponen de varios currículos que, sin ocultar del todo su historia, enfatizan unos u otros aspectos según los requerimientos del puesto al que se están presentando. Se ha llegado a dar el caso de una misma persona enviando, a un mismo proceso de selección,  varios currículos diferentes, usando distintas direcciones de correo electrónico, para aumentar sus posibilidades de ser “elegido”.

Todos los expertos coinciden en que la honestidad es crítica. Por ello los currículos deben ajustarse a la realidad. Tarde o temprano la falsedad de los datos será descubierta y ello siempre será negativo para el trabajador que ha logrado el puesto con un historial no verídico. Eso no significa que el aspirante no debe esforzarse por presentar un currículo atractivo visualmente y de fácil lectura. Tampoco hay que olvidar que, a pesar de las dificultades descritas, las personas menos cualificadas siempre tienen menos probabilidades de encontrar un empleo en un tiempo dado.

Haber realizado una carrera no penaliza en el mercado laboral. Sobre todo en una situación como la actual que requiere mejorar la productividad, para lo que la formación es imprescindible. Lo que ya no es cierto es que un título universitario garantiza un empleo con buen estatus económico. Es una condición adecuada pero no es suficiente. Cada vez es más necesario la formación y reciclado constante y la capacidad de superación cotidiana.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Homo sapiens vs. Homo google

En 1879, Friedrich Nietzsche, con 35 años, apenas podía escribir. Su salud era muy frágil y el simpe hecho de fijar la vista en el papel le resultaba doloroso. Tres años más tarde, recibió en su casa una máquina Malling-Hansen, precursora de las máquinas de escribir con forma de bola. Gracias a este aparato, el gran filósofo alemán volvió a escribir sus ideas. De esa máquina saldrían obras como Así habló Zaratustra, Más allá del bien y del mal o Ecce homo. Sin embargo la utilización de aquel artilugio tuvo más efectos. Su estilo se hizo más telegráfico, contundente y duro. La tecnología estaba modulando su mensaje, tal como mas tarde postularía Marshall McLuhan: “el medio es el mensaje”.

Según Nicholas Carr, Internet parece estar haciendo lo mismo, esta vez a millones de personas. Pero su línea de pensamiento llega a una conclusión mucho más pesimista: el sinfín de estímulos que llegan al cerebro desde la red nos está haciendo unos superficiales.

Nicholas Carr, que fue director del Harvard Business Review, lleva meditando y escribiendo sobre el uso de la tecnología desde hace dos décadas. En un artículo, titulado Is Google Making Us Stupid? Publicado en 2008 en The Atlantic  confesaba su descubrimiento sobre los efectos que la red tenia sobre si mismo. Llegaba a la conclusión de que determinaba una disminución de su capacidad de concentración y profundidad de análisis. Recientemente se ha publicado en España su libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus). En esta obra desarrolla en mayor profundidad las ideas del artículo antes citado. Su tesis se basa en que la Red, como el resto de medios de comunicación, no es inocua. "Suministran el material del pensamiento, pero también modelan el proceso de pensar". A continuación incluyo algunos párrafos extractados del libro que insisten en estas ideas.

"Solía ser muy fácil que me sumergiera en un libro o un artículo largo. Mi mente quedaba atrapada en los recursos de la narrativa o los giros del argumento, y estaría horas surcando vastas extensiones de prosa. Eso ocurre pocas veces hoy. Ahora mi concentración empieza a disiparse después de una página o dos. Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer".

"Queremos creer que las impresiones que nuestro cerebro registra como sensaciones y almacena como recuerdos no dejan huella física en su propia estructura. Creer lo contrario, nos parece pone en tela de juicio la integridad del yo. Eso fue lo que sentí yo cuando me empecé a preocupar porque mi uso de Internet pudiera estar cambiando la forma en que mi cerebro procesa la información".

"Creo que la mayor amenaza es su potencial para disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación. Mientras Internet se convierte en nuestro medio universal, podría estar re-adiestrando nuestros cerebros para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones. Lo que perdemos es nuestra capacidad para mantener una línea de pensamiento sostenida durante un periodo largo".

"Durante los últimos quinientos años el libro ha modelado nuestra forma de pensar de un modo más lineal, analítico, profundo y autónomo, ahora le ha llegado el turno al efecto Internet sobre nuestras mentes".

"Google se dedica literalmente a convertir nuestra distracción en dinero. Sus intereses económicos se ven reflejados a través de los enlaces porque cuantos más 'links' pinches, más publicidad están consiguiendo introducir. A mayor número de enlaces más publicidad, por lo tanto su ideología es un poco extraña porque su negocio es distraernos, ir lo más rápido posible en un picoteo constante de información".

Se puede obtener mas información en la entrevista que publicó El País hace unas semanas con Nicholas Carr y en la página web de este autor.

martes, 8 de marzo de 2011

Clara Campoamor

Hoy, 8 de marzo de 2011 se celebra el Día Internacional de la Mujer. Con esta,  se ha celebrado 100 veces. La idea fue de Clara Zetkin, líder del movimiento alemán de mujeres socialistas,  para reivindicar el derecho a sufragio femenino. El 19 de marzo de 1911, se celebró por primera vez en Austria, Alemania, Dinamarca y Suecia. Al principio se celebraba en diferentes fechas en distintos países, pero en 1914, gracias a una iniciativa alemana, se estipuló que el 8 de marzo fuera el día indicado para la celebración.


El sufragio femenino en España se asocia fácilmente con Clara Campoamor. Esta notable mujer nació en Madrid en 1888 en el seno de una familia modesta. Tras desempeñar oficios como secretaria y telefonista, decidió estudiar mientras seguía trabajando. En cuatro años superó la enseñanza secundaria y la Carrera de Derecho.  A los 36 años fue una de las pocas abogadas españolas que ejercía su profesión.

Creó la Asociación Liberal Socialista y la Asociación Femenina Universitaria, defendiendo siempre la igualdad de derechos de la mujer y la libertad política. Al proclamarse la Segunda República en 1931, obtuvo un escaño de diputada (en aquel entonces las mujeres podían ser elegidas, pero no ser electoras) por Madrid en las listas del Partido Radical.

Formó parte de la Comisión Constitucional integrada por 21 diputados, donde luchó contra la discriminación por razón de sexo, defendiendo la igualdad jurídica de los hijos e hijas habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el “voto femenino”. Consiguió todo, excepto lo último, que tuvo que debatirse en el Parlamento.

En aquellos tiempos los intereses electorales también se valoraban por encima de la ideología. Por eso los grupos de izquierda, con excepción de un grupo de socialistas y algunos republicanos, no querían que las mujeres votasen porque suponían que apoyarían a la derecha por estar muy influenciadas por la Iglesia. El Partido Radical Socialista enfrentó a Clara con Victoria Kent, conocida diputada contraria al voto de las mujeres. El debate fue extraordinario pero Clara Campoamor ganó la partida: la aprobación del sufragio femenino se logró con el apoyo de la minoría de derechas, la mayoría del PSOE y algunos republicanos.

Al estallar la guerra civil se exilió a París. Luego vivió en Buenos Aires hasta que en 1955 se trasladó a Lausana en Suiza donde trabajó como abogada hasta su muerte que se produjo en abril de 1972 a consecuencia del cáncer. Sus restos fueron trasladados años mas tarde al cementerio de Polloe en San Sebastián (Guipúzcoa).

Hace unos pocos meses Televisión Española le dedicó un programa documental que recorrió las vicisitudes de su vida y los logros obtenidos en favor de la igualdad de la mujer. En estos días también se esta produciendo otro reconocimiento público hacia esta gran mujer. Con motivo del Centenario del Día Internacional de la Mujer, la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre-Casa de la Moneda ha preparado una emisión conmemorativa de monedas de 20 euros, acuñadas en plata de ley,  con la imagen de Clara Campoamor.

jueves, 3 de marzo de 2011

Rihanna vs Lady Gaga



No soy ningún experto en música. Y mucho menos en música moderna. He de reconocer que, si no fuera por mis hijos, no tendría ni idea de quienes son Rihanna o Lady Gaga. Pero cuando hoy he descubierto la herramienta de estadísticas de búsqueda de Google las he usado como ejemplo.



¿Quién despierta más interés, Rihanna o Lady Gaga? No hace falta ponerse a hacer encuestas. Solo hay que pedirle a Google que nos diga cuantas búsquedas ha realizado con cada una de ellas. Y se puede elegir por zona geográfica, por tiempo (limitado a 2004 como fecha más antigua), por áreas de interés...

La herramienta no solo proporcionada datos numéricos sino que genera gráficas que ayudan a entender la evolución de los datos en función del tiempo, del ámbito territorial… Y se pueden establecer comparaciones entre varios términos. Por ejemplo ¿interesa más Messi o Ronaldo? ¿Hay más búsquedas sobre Mourinho o Guardiola?


Cuando se produce algún acontecimiento en el tiempo que pueda determinar un aumento puntual de interés por un tema es resaltado en la gráfica. Por ejemplo se me ha ocurrido buscar la evolución de búsquedas sobre Berlusconi durante 2010. Han salido perfectamente marcados los momentos en los que se han ido produciendo los distintos escándalos relacionados con manifestaciones y testimonios sobre sus famosas fiestas.


En cualquier caso lo mejor es experimentarlo. Pensar en temas sobre los que nos pueda interesar conocer la opinión del mundo y usar la herramienta. Solo hay que buscar con Google "estadísticas de búsqueda" y empezar a experimentar.

domingo, 27 de febrero de 2011

Una imagen vale más que 1000 palabras

Es una frase muy repetida. No se quien la inventó pero me parece una afirmación difícil de rebatir. Incluso me atrevería a decir que si se suscitara como tema de debate en una clase de lengua en un curso de bachillerato sería prácticamente imposible encontrar a un alumno que, de forma voluntaria, aceptara defender la tesis contraria.
Una imagen puede ser una fotografía, pero también un dibujo o un diagrama. Está demostrado que la transmisión de ideas a través de la escritura se ve enormemente potenciada si es acompañada por imágenes que apoyen los conceptos que se pretende sean asimilados por el receptor de los mensajes. Y esta ventaja se ve incrementada cuando aumenta la complejidad de las ideas en cuestión. 
Imaginemos por ejemplo que pretendemos explicar el concepto de átomo de Bohr. Tendremos que utilizar varios párrafos, cada uno con decenas de palabras para explicar el concepto. Y posiblemente logremos trasmitir la idea pero es seguro que facilitaremos la labor de entendimiento de nuestros lectores si incluimos algún dibujo o esquema.
Todas estas reflexiones se me ocurren después de haber encontrado, casi por casualidad un ejemplo brillante del uso de la imagen para transmitir ideas. Ha sido en uno de los sitios web de General Electric que os invito a visitar siguiendo este enlace. En el mismo se declara que esta compañía se esfuerza por crear visualizaciones que favorezcan el dialogo sobre temas que nos acompañan en nuestras vidas y las condicionan. Por ello animan a los visitantes a utilizar y compartir sus imágenes.
Me ha llamado la atención esta visualización interactiva en la que se relacionan diferentes elementos y actividades comparándolos entre si. El criterio de comparación es la cantidad de CO2 que producen. Interactuando con estos diagramas, casi en forma de juego, podemos adquirir una interesante, y a veces sorprendente, información sobre la cantidad de dióxido de carbono que se libera durante un montón de actividades.
Ya sabemos que cada acción, cada acontecimiento, cada persona, todo en suma provoca la emisión de carbono a la atmósfera. De esta sencilla manera podemos hacernos una mejor idea de la magnitud de las huellas ecológicas de los productos y actividades cotidianos. Requiere menos esfuerzo que leer montones de artículos al respecto. Porque, como decimos al principio, una imagen vale mas que mil palabras.

sábado, 26 de febrero de 2011

Inteligencia única

Comúnmente se entiende por inteligencia la capacidad mental para entender, recordar y emplear de un modo práctico y constructivo, los conocimientos en situaciones nuevas. En 1997, Linda Gottfredson, profesora de la Universidad de Delaware definió la inteligencia humana como "una capacidad mental muy general que, entre otras cosas, incluye la aptitud para razonar, planear, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia. No es únicamente aprender de los libros, una habilidad académica limitada, o hacer bien los tests. Por el contrario, refleja una capacidad más amplia y profunda de abarcar lo que nos rodea".
La inteligencia es uno de los temas de estudio más importante de la psicología. Sobre todo durante el último siglo se han realizado importantes investigaciones sobre ella por parte de muy destacados científicos.  Alfred Binet y Théodore Simon desarrollaron a principios del siglo XX los primeros test de inteligencia. Partiendo de ellos el psicólogo alemán William Stern presentó en 1912 la idea del cociente intelectual que desde entonces ha sido utilizado sistemáticamente.
Los estudios posteriores sobre inteligencia derivaron en distintas teorías que parecían señalar la existencia de distintas categorías de inteligencia. Se basaban en la evidencia de determinados sujetos que, destacando enormemente en algunos aspectos, eran normales o incluso mediocres en otros, estando todos ellos asociados a la inteligencia.  Así Robert Sternberg, profesor de la Universidad de Yale, propone una teoría triárquica en la que se distinguen tres tipos de inteligencia:
·        Analítica, permite separar problemas y ver soluciones no evidentes
·        Creativa, para nuevas ideas y resolver nuevos problemas
·        Práctica, implicada en conseguir ajuste al contexto
Otra destacada aportación fue realizada por el profesor de la Universidad de Harvard, Howard Gardner con su teoría de las inteligencias múltiples. Según esta teoría no existe una inteligencia única, sino una diversidad de inteligencias que determinan las cualidades más significativas de cada ser humano. Gardner identifica ocho tipos de inteligencia:
·        Lingüística, capacidad para comprender el orden y el significado de las palabras en la lectura, la escritura, y también al hablar y escuchar.
·        Lógica-matemática, capacidad para identificar modelos, calcular, formular y verificar hipótesis, así como utilizar los razonamientos inductivo y deductivo.
·        Corporal y Cinética, capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.
·        Visual y espacial, capacidad para presentar ideas visualmente, crear imágenes mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos.
·        Musical, capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos.
·        Interpersonal, capacidad para reconocer y responder a los sentimientos y personalidades de los otros.
·        Intrapersonal, capacidad para conocerse a si mismo, plantearse metas, evaluar habilidades y desventajas personales, y controlar el pensamiento propio.
·        Naturalista, capacidad para observar, identificar y clasificar a los miembros de un grupo o especie, e incluso para descubrir nuevas especies. 
Finalmente es necesario citar a Daniel Goleman y su concepto de Inteligencia emocional que ha logrado traspasar el ámbito científico para convertirse en un fenómeno de masas con millones de ejemplares vendidos de su libro publicado en 1995. Según este autor, las características de la llamada inteligencia emocional son: la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás.
Sin embargo las investigaciones realizadas en la Universidad  de McGill en Canadá, publicadas recientemente,  parecen contradecir estas teorías y apuntar hacia la existencia de una inteligencia general. Mediante técnicas de neuro-imagen se ha establecido la relación entre el grosor de la corteza cerebral y la medida de la inteligencia. Estudios posteriores en niños y adolescentes indican que no parece que exista una colección de capacidades separadas, sino una  capacidad general (llamada g) que condiciona el rendimiento en las variadas situaciones en las que se usa inteligencia.
Parece muy probable que futuras investigaciones logren una síntesis que concilien las teorías basadas en las estadísticas de numerosas experiencias y las observaciones biológicas sobre el funcionamiento del cerebro.