viernes, 1 de julio de 2011

Africa desde el cielo

Entre los grandes fotógrafos que trabajan para National Geographic se encuentra George Steinmetz. Este artista de la fotografía, nacido en 1957 en Beverly Hills (California)  ha recorrido el mundo cargado con sus cámaras para mostrarnos los más remotos lugares y los hombres que los habitan. Sus trabajos, aparte de en NG, aparecen con asiduidad en otras revistas de no menos prestigio como GEO, Time o Fortune. Su formación en geofísica por la Universidad de Stanford no es ajena a su interés por la Tierra y sus fenómenos naturales.

El trabajo de Steinmetz ha sido mundialmente reconocido. Es habitual en las listas de los Alfred Eisenstaedt Awards y Overseas Press Club y ha recibido varias menciones de Pictures of the Year. Quizá sus mas preciados trofeos sean los dos primeros premios del World Press Photo, obtenidos en 1995 y 1998, ambos en el apartado de ciencia y tecnología.

George Steinmetz tiene un precioso sitio web en el que se recogen buena parte sus fotografías e información adicional sobre los métodos que utiliza para obtenerlas. Últimamente se vale de un artefacto volador ultraligero que le permite obtener imágenes desde ángulos imposibles de obtener de otra manera. Usando esta técnica esta fotografiando los mayores desiertos del planeta consiguiendo imágenes espectaculares. 

Pero las fotos que ha hecho en esta colección sobre África no se quedan atrás. Es mas, después de recorrer sus otros conjuntos de imágenes, este es el que mas me ha impresionado por su variedad y por la fuerza de los temas. Por si fuera poco he aquí un video de cómo se obtuvieron las fotos. Da mucha envidia no poder emularlo.

martes, 28 de junio de 2011

Potencias de diez

Hace ya muchos años compré un libro con ese título. Acabo de recuperarlo de la biblioteca y me sorprende ver que es la segunda edición publicada en 1984. Ya ha pasado mucho tiempo. Tras el título, un subtítulo “sobre el tamaño relativo de los objetos del universo. Y después un corto resumen: “Libro que trata del tamaño relativo de los objetos del universo y del efecto que produce añadir otro cero.

El libro en realidad no era la obra original. El libro, escrito por Philip y Phylis Morrison es heredero de una película, también titulada Potencias de diez, producida unos años antes por The Office of Charles and Ray Eames. Su idea central es mostrar en imágenes el cambio de escala que supone una progresión geométrica de razón diez. Se trata de un viaje en el que nos alejamos, o nos acercamos, en el universo a una velocidad tal que en cada unidad de tiempo nuestro campo visual se ha multiplicado, o dividido, por diez.

Si partimos de la escala humana, un metro, podemos irnos alejando, potencia tras potencia de diez, y pasar a la escala de 10 metros, luego 100 metros, luego 1000. En solo tres pasos ya estamos a la altura de las nubes. Pero quedan muchos más. También podemos ir en dirección contraria y pasar a la escala de 0,1 metros, luego 0,01 metros, luego 0,001. Ya estamos casi en el límite de lo visible a simple vista y solo hemos recorrido tres peldaños hacia abajo.

El libro recorre 42 potencias de diez en 42 escenas que toman como referencia inicial una pareja en un parque disfrutando de un picnic. En estas 42 escenas se ofrece un modelo visual del conocimiento que poseemos sobre el universo, mostrando a lo largo de una línea recta tanto lo más grande como lo más pequeño, pasando por todos los pasos intermedios. Estoy seguro que, a estas alturas, ya apetece echar un  vistazo a tan extraordinario libro.

Pero no olvidemos que el libro sucede a la película. Y en el mundo en que vivimos casi todas las películas están al alcance de los dedos. Solo hay que buscarlas en la red. Así que es muy fácil disfrutar, e inspirarse, con la obra que estamos comentando. Aquí esta potencias de diez. Seguro que no nos deja indiferentes.

lunes, 27 de junio de 2011

Viaje sin retorno

Uno de los recuerdos de mi infancia que mas claros permanecen en mi memoria fue la noche en que el hombre llegó a la luna. Fue el 20 de julio de 1969. Al día siguiente yo salía de viaje para pasar unos días de colonias. Había que madrugar. Pero no por eso dejé de esperar lo suficiente ante el televisor para ver aquellas borrosas imágenes en blanco y negro transmitidas desde la luna que anunciaban la llegada del género humano a un cuerpo celeste distinto de la madre Tierra.

 El siguiente paso lógico sería Marte. Desde hace ya varios años distintos equipos de científicos se enfrentan a los múltiples problemas que habría que resolver para enviar, y devolver a la Tierra, a un grupo de astronautas que serian los primeros seres humanos en llegar a Marte. La empresa es enorme. Los costes, por el momento inasumibles.

Y en este escenario aparece la imaginación y creatividad. Paul Davies, fisico y cosmólogo de la Universidad de Arizona, junto con Dirk Schulze-Makuch, de la Universidad de Washington, han expuesto en un artículo, publicado hace unas semanas en el Journal of Cosmology, una idea revolucionaria. La misión a Marte sería mucho mas sencilla y mucho menos costosa si se planteara como un viaje de ida sin retorno.

Estos científicos argumentan que la colonización de Marte no puede esperar más. Es la única medida que podemos adoptar para garantizar la continuidad de la especie humana ante una eventual catástrofe que destruyera la Tierra. Marte es un planeta con gravedad, atmosfera, agua y los minerales esenciales. Es por tanto capaz de soportar la vida humana.  Llegar a Marte supone un viaje de seis meses. El que el viaje no tenga retorno no debe ser un impedimento.  Cuando los emigrantes europeos colonizaron América la duración del viaje no era mucho menor y también había nulas esperanzas de retorno.

Sus planes entran en más detalles. Proponen enviar dos naves con dos personas cada una. Estos pioneros establecerían una base en Marte. Otros colonos los seguirían mas tarde con las provisiones y los materiales necesarios. Sus tareas  serían semejantes a las realizadas en su día por los primeros colonos europeos en las tierras descubiertas en los últimos cuatro siglos. Incluso los colones actuales estarán en ventaja sobre aquellos ya que dispondrán de conocimientos, recursos y herramientas mucho más sofisticados.  Luego deberán enriquecer el terreno para hacerlo apto para el cultivo y producir sus propios alimentos. También habrán de  construir viviendas para si mismos y para los futuros colonos. Con este fin tendrán que conseguir en el propio terreno los materiales necesarios para ampliar la colonia.
El resultado de todos estos esfuerzos será la creación de una biosfera local que serviría de entorno adecuado para soportar la vida humana y ser capaz de aprovechar los recursos del planeta. En este ambiente los pioneros deberían procrear hasta alcanzar, como mínimo, una población de 150 seres humanos. Los expertos consideran que de esta forma se lograría un conjunto genético viable que abriría las puertas a un plan reproductivo sostenible a largo plazo. La colonia en Marte sería entonces autosuficiente y progresaría por si sola.
Estas ideas pueden parecer visionarias, pero los expertos aseguran que la tecnología necesaria está disponible. Hay que buscar la financiación para el proyecto. La NASA solo concibe, por ahora, un viaje de ida y vuelta. Pero la NASA no es la única alternativa. Hay confianza en que la iniciativa privada pueda llegar a considerar el proyecto atractivo…

domingo, 26 de junio de 2011

Reencuentro con el cubismo

Allá por los primeros años del siglo XX, en Paris, Pablo Picasso, Juan Gris y Georges Braque pusieron las bases esenciales de un estilo pictórico que supuso la ruptura definitiva con la pintura tradicional. Otras tendencias previas ya se habían alejado de los cánones clásicos pero los artistas antes mencionaron rompieron con el último eslabón que les unía a los estatutos de la pintura renacentista vigentes todavía: la perspectiva.

Como siempre ha ocurrido, ocurre y ocurrirá con los innovadores, los críticos de la época los despreciaron sin ningún miramiento. Curiosamente, sin quererlo, contribuyeron a la difusión y, en definida, al éxito de las nuevas tendencias. En el caso que nos ocupa fue el crítico Louis Vauxcelles el que, queriendo menospreciar la obra de Braque, dijo de ella que parecía compuesta de pequeños cubos. De esta frase surgió la denominación del nuevo estilo. Desde entonces este movimiento fundamental de la pintura fue conocido como cubismo.

Este concepto ha sido fuente de inspiración para muchas generaciones. Y acabo de encontrar un nuevo ejemplo de ello. Cyriak Harris es un artista británico que se dedica a la animación con ordenador que ha alcanzado notoriedad por sus animaciones cortas surrealistas. En este trabajo se ha inspirado en las ideas cubistas para presentar el universo que nos rodea desde una perspectiva “cúbica”. Las imágenes son acompañadas por la canción True lovers del grupo neoyorquino Hooray For Earth.

sábado, 25 de junio de 2011

Vinilos

En los tiempos que corren decir música grabada significa MP3. Aunque no desde hace mucho tiempo. En mi juventud la música se conservaba en vinilos. Bien es verdad que entonces no los llamábamos así. Para nosotros eran discos simplemente y no nos importaba el material de que estaban fabricados. En todo caso, si había que ser mas preciso hablábamos de singles, EPs o LPs. Un single era un disco que contenía una canción par cada cara. En un EP (de extended play) había cuatro canciones, dos por cada cara. Y en un LP (long play) cabía un álbum entero con 10 o 12 canciones.

Recuerdo mis primeros discos cuando yo tenía 10 o 12 años. Eran de Raphael o del Dúo Dinámico. También nos gustaban los Pekenikes, los Mustang y Los Bravos. Igual que ahora los chavales consiguen que sus padres les compren los ordenadores argumentando que son para estudiar, nosotros conseguíamos los tocadiscos con la excusa de que los necesitábamos para estudiar idiomas. Los chicos de ahora en realidad quieren los ordenadores para jugar y entrar en tuenti. Nosotros queríamos los tocadiscos para escuchar música de los Beatles.

Luego llegaron las casetes, que dieron la posibilidad de llevar la música a todas partes y después los CD que abrieron las puertas del mundo digital a la grabación y reproducción de la música. Ninguno de estos soportes han tenido tanta vigencia como el clásico vinilo. La liturgia de poner el disco en el tocadiscos, elegir la velocidad de rotación (los singles y EP iban a 45 rpm y los LP a 33 1/3 rpm) y colocar la aguja al principio del surco eran el preludio perfecto para disfrutar de la música. Durante muchas décadas esta secuencia fue obligatoria para  escuchar música.

Hoy he recordado los vinilos al encontrar por casualidad esta entrada de blog.  En ella puede verse a muchos famosos del siglo XX junto con sus discos de vinilo. Es un testimonio histórico que me ha hecho sentirme solidario con todos ellos. Porque todos compartimos el placer de la música gracias a aquel gran invento heredero del fonógrafo de Edison.

Muchos considerarán que el vinilo esta obsoleto. Alrededor de la década de los 80 fue sustituido paulatinamente por el CD. Pero algunas personas piensan que el sonido de un vinilo es insuperable y en los últimos 10 años la el numero de discos vendidos en este formato no ha parado de crecer. Es el más usado por los DJ y algunos artistas solo publican sus canciones en él. ¡Larga vida al vinilo!

martes, 21 de junio de 2011

Las fotos de una vida

Creo que ya he mencionada en varias ocasiones mi afición a la fotografía. Me gusta mucho hacer fotos. También me gusta contemplar las fotos realizadas por otros. Hay muchos sitios en Internet dedicados a la fotografía. Algunos contienen magnificas colecciones de fotos de todo tipo.

Entre 1936 y 1972 la revista LIFE acudió semanalmente a los kioscos y se distribuyó a millones de suscriptores. Fue la primera revista estadounidense llena de fotografías relacionadas con las noticias. Esta riqueza gráfica creó un estilo y marcó una época del fotoperiodismo. Todos los grandes fotógrafos del género publicaron sus reportajes en LIFE.  En su momento de máximo éxito, la revista vendía más de 13,5 millones de ejemplares cada semana.

Entre las muchas imágenes míticas publicadas por LIFE, tal vez una de las más conocidas, celebradas y reproducidas fue la fotografía tomada por Alfred Eisenstaedt el 27 de agosto de 1945. En ella una enfermera, en brazos de un marino, celebraban en uno de los lugares mas icónicos de Nueva York la victoria de Estados Unidos sobre Japón y el final de la guerra del Pacífico.

Es fácil entender la importancia del archivo fotográfico de LIFE. Semanalmente ofreció a sus lectores las mejores fotos de las mas importantes noticias. Desde hace ya unos cuantos años la revista impresa ha dejado de publicarse pero el sitio life.com sigue ofreciendo acceso a este tesoro de imágenes en el que es posible encontrar referencias gráficas de todos los acontecimientos de las pasadas décadas.

Es posible navegar por el archivo siguiendo múltiples criterios. Hoy, por ejemplo, en una de mis excursiones por las colecciones de LIFE he visto fotos agrupadas según temas. Este grupo, por ejemplo, recoge imágenes alrededor del título “los besos que recordamos”. Cada foto es evocadora de una época. También hay fotos recientes. Y en algunos casos el criterio de agrupación es muy original. Por ejemplo en este conjunto se establecen paralelismos entre Catherine Middleton y nuestra princesa Letizia.

Seguro que en el futuro, habrá mas ocasiones de referenciar las imágenes que LIFE atesora. Un archivo de nuestra memoria colectiva al alcance de cualquiera vía Internet.

lunes, 20 de junio de 2011

Hiroshima, zona cero

Constituye uno de los hechos mas relevantes del siglo XX. Todos lo hemos estudiado en los libros de historia. Forma parte de las páginas mas negras de las acciones de los seres humanos. El 6 de agosto de 1945 los Estados Unidos lanzaron una bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Fue la primera vez en la historia de la humanidad que un arma de estas características fue utilizada en un conflicto bélico. Unos días después otra bomba similar fue lanzada sobre Nagasaki.

Consciente del impacto que sobre la población tendría la difusión de las imágenes de los efectos de las bombas atómicas sobre las ciudades, el gobierno de los Estados Unidos prohibió la circulación y difusión de tales imágenes. El Presidente Truman envió un equipo de 1.150 personas, militares y civiles para documentar la destrucción causada por las bombas. En estos equipos se incluían fotógrafos. El objetivo de estos trabajos era analizar metódicamente los efectos sobre varios tipos de materiales y edificios en el entorno del lugar del impacto. Los informes resultantes formaron los cimientos de los planes de la defensa civil norteamericana para defenderse de ataques semejantes.

Las fotos incluidas en estos informes, tras ser desclasificadas, pasaron a engrosar los fondos de algunas instituciones. El Centro internacional de Fotografía de Nueva York posee 700 de estas fotos y durante estos días organiza la exhibición titulada Hiroshima: Ground Zero 1945 en la que se muestran 60 de las fotografías originales más representativas. También con ocasión de esta exposición ha preparado un vídeo en el que se explica las razones y detalles de su organización. La exhibición estará abierta hasta el 28 de agosto del presente año.

Esta exposición viene a ser una llamada de atención para evitar el olvido de los hechos ocurridos al final de la Segunda Guerra Mundial. Es muy importante aprender las lecciones que nos brinda la historia. La amenaza que para el futuro de la humanidad suponen las armas nucleares debe formar parte de nuestra conciencia colectiva.