martes, 25 de enero de 2011

¿Dónde están los servidores?

Seguramente todos nos hemos maravillado alguna vez con el funcionamiento de Google. ¿Cómo es posible que esta herramienta localice entre los miles de millones de documentos contenidos en Internet aquellos que tienen relación con los elementos de búsqueda que nos interesan? Y aun más ¿Cómo puede hacerlo en una pequeña fracción de segundo?

Obviamente una gran cantidad de ingenio e inteligencia está detrás de estos logros. Pero también hay que señalar la enorme potencia de cálculo y proceso que se requieren para conseguir estos resultados. Hace algún tiempo algunas organizaciones ecologistas intentaron calcular la huella ecológica de una búsqueda en Google. Para ello se basaban en la cantidad de energía y otros factores necesarios para generar y mantener la infraestructura técnica que resolvía nuestra petición. Según datos publicados por The Economist, los centros de proceso de datos consumían un 0,6% de la energía eléctrica producida en el mundo en el año 2000. Esta cifra llegó al 1% en 2005. De continuar esta tendencia de crecimiento será cuatro veces mayor en 2020. En el momento actual los centros de datos son responsables de tantas emisiones de dióxido de carbono como las de Argentina. Algunos estiman que pronto la huella ecológica del “proceso en la nube” será mayor que la de la industria aeronáutica.

Este enorme consumo de energía viene determinado por la necesidad de utilizar miles y miles de servidores encargados del proceso de los datos.  La energía que consumen es la necesaria para alimentarlos eléctricamente y para refrigerarlos con el fin de mantener las condiciones ambientales requeridas para su funcionamiento. En los círculos de expertos se estima que Google opera a través de una red de unos 40 centros distribuidos por todo el mundo que suman más de un millón de servidores. La red de Microsoft añade unos 20.000 servidores cada mes. Cada día se están lanzando nuevos servicios. Si alguno de ellos tiene éxito la infraestructura de soporte correspondiente debe crecer inmediatamente. Esto se consigue mediante contenedores que incorporan hasta 2000 servidores que se pueden conectar y prestar servicio en unas pocas horas.

Estos requerimientos de energía unidos a las lógicas medidas de seguridad hacen que los centros de datos se estén situando en lugares remotos como por ejemplo antiguos silos de misiles abandonados. No hace mucho tiempo vi en una revista especializada un reportaje sobre una empresa islandesa que ofrecía servicios de alojamiento de servidores. Su oferta resaltaba el relativo aislamiento de su localización, el bajo precio de la energía eléctrica de origen geotérmico así como la facilidad de refrigeración de un país tan gélido.

El artículo de The Economist antes mencionado concluía: En el futuro la geografía del “proceso en la nube” será aun más compleja. La tecnología ya permite que los programas sean movidos fácilmente de unos servidores a otros. Un día los servidores se moverán allá donde la energía sea más barata y/o mas ecológica. El proceso de datos será una autentica “utility”. Entonces ya no hablaremos de “proceso en la nube” sino de “proceso en la atmósfera”.

domingo, 16 de enero de 2011

El mapa de la amistad

Hace unos días muchos medios de comunicación se hicieron eco de una noticia publicada el pasado 14 de Diciembre en el periódico Los Angeles Times. El texto de esta referencia necesitaba como apoyo visual de la imagen que inicia este texto. Porque la imagen es la noticia.

En una primera aproximación podría pensarse que estamos viendo uno de los muchos mapas del mundo que representan información sobre cualquier aspecto. Al ver las líneas que cruzan los países y los continentes mi primera impresión fue que se trataba de un mapa con las conexiones, a través de vuelos regulares, de las ciudades mas importantes. Me animé a leer el artículo. Y mi sorpresa fue grande.

Lo que este mapa trata de presentar son los lazos de amistad existentes entre los habitantes de la tierra. Es el resultado de las ideas y del trabajo de Paul Butler, un estudiante de Matemáticas e Informática de la Universidad de Waterloo (Canadá). En la actualidad trabaja  para Facebook como becario. Gracias a esta posición ha tenido acceso al ingente conjunto de datos manejados por esta empresa.

Paul explica en una nota en su pagina de Facebook que la resolución del problema de visualizar datos es similar al problema al que se enfrenta un fotógrafo. Tiene un escenario y dispone de una cámara con varias lentes. Se trata de usarlas convenientemente para obtener una buena foto. La gracia esta en encontrar el ángulo apropiado para transmitir la idea del fotógrafo sobre el tema que fotografía.

El objetivo de Paul era lograr la representación, sobre un mapa terrestre,de las relaciones establecidas entre los millones de personas usuarias de Facebook. Quería obtener una imagen que mostrara las relaciones de amistad existentes entre los habitantes de las distintas ciudades del planeta.  Partiendo de este objetivo y de los datos a su alcance fue utilizando las lentes apropiadas para conseguir la imagen que buscaba. En este caso las lentes fueron una serie de herramientas informáticas y sus conocimientos teóricos sobre conceptos matemáticos relacionados con funciones estadísticas, coordenadas esféricas, distancias Euclideas, etc.

El resultado fue asombroso (aquí en alta definición). No era necesario dibujar el mapa sobre el que proyectar los datos. Porque el simple hecho de dibujar los enlaces entre las posiciones geográficas de las personas relacionadas, ya daba como resultado la delimitación de los continentes. Paul expresa en su página web su orgullo no solo por haber obtenido una bella imagen sino por la reafirmación que implica sobre la utilidad de Facebook para facilitar las relaciones personales, incluso a través de las fronteras y los océanos. Algunos de los comentarios que ha suscitado la publicación de este mapa resaltan que estas informaciones gráficas llevan en si mismas un enorme contenido emocional.

sábado, 15 de enero de 2011

Wikipedia cumple 10 años

El 15 de enero de 2001, hoy hace justamente 10 años, se publicó el primer artículo de la Wikipedia. Sus autores fueron Jimmy Wales y Larri Sanger.  En la actualidad Wikipedia cuenta con más de 19 millones de artículos escritos en 270 idiomas distintos. Es uno de los diez sitios mas visitados de Internet. Mantiene entre sus principios fundacionales el ser una entidad sin ánimo de lucro y libre de publicidad. Para ello recurre a las donaciones privadas. El apoyo de la comunidad de internautas acaba de ser nuevamente demostrado.  Tras una campaña de petición de ayuda económica, en la que han participado medio millón de donantes, se han recaudado 16 millones de dólares en menos de dos meses .

Wikipedia es un hito en la historia de Internet.  Aprovecha toda la potencia del trabajo en equipo extendiéndolo al máximo gracias a la descomunal capilaridad de la red.  Se constituye entonces como un proyecto colectivo abierto a la participación de todos que pretende reunir el saber de la humanidad. Sigue por tanto con fidelidad los principios del enciclopedismo.

El resultado es la generación de una propiedad intelectual global que puede ser compartida, actualizada  y distribuida de forma gratuita y sin restricciones siempre que se cite la procedencia siguiendo aquí el estilo desarrollado por los creadores del software libre.

La posibilidad de participación de cualquiera en los trabajos de edición de los artículos de la Wikipedia potencia, y pone en peligro al mismo tiempo,  su neutralidad. Por el momento este objetivo fundamental del proyecto se ha conseguido aun a costa de numerosos incidentes.

En todo caso Wikipedia ha marcado un camino para el futuro y ha establecido las pautas de muchos otros proyectos. El prefijo wiki ya esta universalmente aceptado para identificarlos. El entusiasmo colectivo generado alrededor de la idea por la que miles de voluntarios ofrecen desinteresadamente su tiempo y conocimientos para la consecución del objetivo siempre quedará ya en la historia de la humanidad como ejemplo de esfuerzo intelectual colectivo.

viernes, 14 de enero de 2011

Kissin en Madrid

Ayer tuve la suerte de volver a oír un concierto interpretado por Evgeny Kissin. Fue en el Auditorio Nacional y la totalidad del programa estuvo compuesto por obras de  Franz Liszt al que durante este año se homenajea al cumplirse el 200 aniversario de su nacimiento.

Conocí a Kissin ya hace dieciocho por pura casualidad. Un amigo, muy aficionado a la música clásica se compraba todos los años un abono al ciclo de conciertos de Ibermúsica. De vez en cuando sus obligaciones profesionales le impedían acudir a algunos de los conciertos incluidos en el abono. Y me lo pasaba. Así ocurrió afortunadamente con un concierto de Kissin que se celebró, en noviembre de 1992, en el mismo escenario del concierto de ayer cuando el gran intérprete solo contaba con 21 años. Para mi fue un inesperado descubrimiento.

Kissin nació en Moscú en Octubre de 1971 en el seno de una familia de origen judío. Desde muy pequeño empezó a tocar el piano y a los seis años entró en la escuela de música Gnessin donde recibió lecciones de Anna Pavlovna  Kantor que desde entonces ha sido su única maestra. A los 11 años dio su primer recital en solitario en Moscú. Los conciertos que le dieron renombre mundial fueron en Japón en 1987 y en el Festival de Berlín en 1988.  Desde entonces no ha cesado en sus giras por todo el mundo actuando en los mejores auditorios y colaborando con las grandes orquestas y directores del mundo.

Los críticos musicales, como por ejemplo el musicólogo italiano Stefano Russomanno, consideran que “Kissin ofrece una versión actualizada del prototipo de pianista ruso: portentoso virtuosismo, capacidad para dominar con prodigiosa soltura los más arduos escollos técnicos, reflejos y garra muscular sobre el teclado, repertorio básicamente centrado en el romanticismo (Schubert, Chopin, Schumann, Liszt, Brahms) y en los autores rusos (Chaikovsky, Rachmaninov, Scriabin, Shostakovich, Prokofiev)”.

No me considero en absoluto un experto en música pero he de reconocer que las interpretaciones de Kissin me emocionan. No se trata sólo de la belleza de la música, de los sonidos que produce. También influye su presencia, la evidencia del entusiasmo, generosidad y entrega  que hay en sus interpretaciones. Hay una anécdota que refleja muy bien este apasionamiento. El 11 de abril de 1994 Evgeny Kissin actuó en el Teatro Comunal de Bolonia ante un público entusiasta. Al acabar el programa, Kissin ofreció un bis tras otro hasta alcanzar la cifra de trece.  En la misma ciudad, el 21 de mayo de 1996, Kissin aún superó su anterior plusmarca y llegó a los quince bises.

Se puede obtener información mas detallada sobre este gran artista en su web oficial. También hay posibilidad de recrearse con muchas grabaciones de sus conciertos que están recogidas en youtube como ésta a modo de ejemplo.

jueves, 13 de enero de 2011

Hay que preparar a la sociedad para el contacto con extraterrestres

La Royal Society del Reino Unido publica regularmente su boletín titulado Philosophical transactions of The Royal Society dedicado a tratar cuestiones científicas relacionadas con las matemáticas, la física y la ingeniería. El ultimo número de esta publicación esta dedicado a la “detección de la vida extra-terrestre y sus consecuencias para la ciencia y la sociedad” de nuestro planeta.

Este hecho pone de manifiesto el interés de la ciencia “oficial”, de los científicos serios, sobre un tema que hasta hace muy poco era únicamente de interés para los aficionados a la ciencia ficción y a los asuntos esotéricos. Como era de prever, un tema tan polémico, suscita opiniones encontradas pero que, al hallarse dentro de los márgenes establecidos por los métodos científicos, conforman un mosaico esclarecedor sobre el nivel de conocimiento que la ciencia actual tiene sobre este asunto.

Como muestra, Simon Conway Morris,  experto en evolución de la Universidad de Cambridge, considera que los entornos  extraterrestres capaces de albergar vida inteligente pueden ser muy similares a la biosfera terrestre. Sería inevitable pensar que en ese caso al emerger la inteligencia, nos encontraríamos con civilizaciones parecidas a las nuestras, con todas sus características negativas. Conway esgrime argumentos evolutivos para señalar que este escenario le parece muy poco probable. Como consecuencia de todo ello su conclusión  establece  que estamos completamente solos en el Universo.

En todo caso hay un acuerdo generalizado sobre el potencial impacto que causaría en la humanidad el descubrimiento de cualquier forma de vida extraterrestre, fuera inteligente o no. Según Albert Harrison, de la Universidad de California, deberíamos esperar bien  reacciones de miedo o alboroto, bien de calma o placer, dependiendo de las características de la forma de vida que se descubra y, muy importante, de la distancia a la que se encuentre respecto a la Tierra.

Hasta ahora no hemos recibido ninguna evidencia de la existencia de vida extraterrestre. Y ello a pesar de que el programa SETI, que intenta detectar señales extraterrestres desde hace  50 años sin conseguir su objetivo. Este programa ha ampliado su búsqueda que ya no solo se basa en las ondas de radio sino también en las señales ópticas e infrarrojas. En todo caso depende de que las hipotéticas civilizaciones situadas en otros lugares del Universo quieran dar pruebas de su existencia con emisiones intergalácticas lo suficientemente potentes como para poder ser detectadas por los equipos terrestres.

A pesar de esta falta de resultados, una nueva inyección de esperanza sobre el contacto cercano con otras civilizaciones en el espacio se ha producido a partir de la detección en 1992 de planetas externos al Sistema Solar con características semejantes a las de la Tierra y susceptibles por tanto de contener formas de vida semejantes a las de nuestro planeta. Hasta el momento actual el número de planetas que cumplen los requisitos necesarios son más de 500. Esto hace pensar a algunos que las generaciones actuales pueden llegar a ver la presencia de la vida en otro lugar distinto de la Tierra.

Martin Dominik and John C. Zarnecki, editores del numero de la publicación mencionada al principio resumen así la situación actual: "Hasta ahora no existen pruebas científicas a favor o en contra de la existencia de vida fuera de la Tierra. Todos los argumentos sobre si la vida es algo común y universal o si vivimos en un lugar único en el cosmos están más bien basados en creencias y suposiciones filosóficas". Si se desea profundizar mas en el conocimiento de estos temas se puede empezar a partir de este completo artículo de la Wikipedia.

martes, 11 de enero de 2011

Hecho para romperse

El pasado domingo pusieron en la 2 un documental titulado “Comprar, tirar, comprar”. No pude verlo pero una buena amiga me pasó este enlace en el que se encuentra el programa completo, y estará durante unos días. Ya he podido verlo y ciertamente da mucho que pensar.

La idea fundamental es que nuestra economía esta basada fundamentalmente en el crecimiento. Y este crecimiento no tiene como razón de ser el cubrir las necesidades de la gente. Se trata de crecer por crecer. Y para ello se utilizan técnicas basadas en el concepto de obsolescencia planificada.

Esta idea tiene un precedente en el cartel Phoebus, que entre 1924 y 1939 controló el mercado de las bombillas eléctricas. Ya en 1911 los esfuerzos de los ingenieros habían logrado construir bombillas que funcionaban durante 2500 horas. Sin embargo Osram, Philips y General Electric, entre otras empresas, a través del cartel Phoebus se pusieron de acuerdo para, deliberadamente, limitar la vida útil de las bombillas a un máximo de 1000 horas. Su propósito era garantizar una demanda constante de este producto.

Cuando se produjo la gran depresión en 1932, un agente inmobiliario llamado Bernard London publicó un panfleto titulado Ending the Depression Through Planned Obsolescence en el que abogaba por la implantación generalizada de esta idea para reactivar el consumo y superar la depresión económica.

Desde entonces ha habido numerosos ejemplos de aplicación práctica de estas teorías. En algunos casos se trata de limitar la vida de un aparato de forma deliberada. Hay ejemplos de impresoras Epson que incluían un chip encargado de contar las páginas impresas y que a partir de un determinado número detenía el funcionamiento de la máquina. También es conocido el caso de los primeros iPod de Apple que incluían una batería que estaba diseñada para fallar al cabo de un tiempo determinado.

Hay otros modos de practicar el concepto. El mundo de la moda es más sutil. Se trata de hacer obsoletos los diseños de una temporada creando nuevos diseños que “se ponen de moda” para sustituirlos. Todos conocemos determinadas marcas que basan su éxito en lo barato que resulta estar a la moda. Y para ello sustituyen de forma permanente su oferta. Aquí se están siguiendo las propuestas de Brooks Stevens, un diseñador industrial que en 1954 abogó por conseguir que el consumidor desee poseer algo un poco mas nuevo, un poco mejor un poco antes de sea necesario.

También podemos pensar en los ejemplos que se dan en el ámbito tecnológico. ¿Cada cuanto tiempo, por distintas razones, nos vemos forzados a cambiar de móvil? ¿Qué pasa con los programas y sistemas operativos de los ordenadores que exigen constantes cambios de hardware? ¿No hemos tenido que tirar nuestros discos de vinilo para sustituirlos por CD, los videos beta por VHS para luego cambiarlos por DVD? Y finalmente ¿no esta claro que los CD y DVD desaparecen a ojos vista sustituidos por los MP3, MP4 etc?

El documental antes mencionado llega a estas conclusiones: ¿Es compatible un sistema de producción infinito en un planeta con recursos limitados? Y algunos de los participantes llegan a proponer la necesidad de volver a una sociedad sostenible cuya huella ecológica no sea mayor que un planeta. Eso no significa volver a la edad de piedra sino volver a una situación como la de Francia en los años 60. Parece necesario poner en practica una filosofía del decrecimiento para hacer realidad la visión de Ghandi: “El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos”.

lunes, 10 de enero de 2011

Los lugares más visitados

Seguro que en alguna ocasión el lector o la lectora han usado Google Earth. Es una magnífica herramienta que nos abre la posibilidad de localizar cualquier lugar sobre la tierra y obtener la cartografía correspondiente. Más aun, es posible bucear en el mapa combinándolo con imágenes fotográficas tomadas por satélites y tener la sensación de sobrevolar nuestro objetivo a la altura que nos interese.

Sobre esta base se han desarrollado muchas mas funciones. Una de ellas es Panoramio. Se trata de  una comunidad para explorar lugares a través de fotos: pueblos, ciudades, entornos naturales, o cualquier lugar del que tengamos una foto. Hay muchos sitios en Internet que abren la posibilidad de cargar y compartir fotos. Panoramio es distinto de ellos porque no se agrupan las fotos por eventos o por personas sino por lugares. En realidad se trata de asociar fotos con el lugar geográfico en el que fueron tomadas. Evidentemente el resultado es un fondo documental muy rico que esta a la libre disposición de todo aquel que acceda a Google Earth.

Hasta aquí todo esta muy bien y es muy útil e interesante. Lo curioso, lo que me ha llamado la atención es la manera de sacarle mas jugo a toda esa colección de datos. La idea de un estonio, llamado Ahti Heinla, es francamente notable. Ha analizado la cantidad de fotos asociadas en Panoramio a los distintos lugares geográficos. Como resultado de ese análisis ha obtenido una especie de mapa de densidad relativo a las fotos cargadas. A partir de ello deduce cuales son los lugares mas visitados.

El mapa que ilustra esta entrada representa mediante un código de colores las zonas mas fotografiadas del planeta. Se ha asignado el color amarillo a la mayor concentración de fotos, el siguiente nivel se representa en rojo. El azul se reserva a las zonas con pocas fotos. Las regiones en gris son aquellas sobre las que no se han tomado imágenes.

Europa brilla en este mapa con especial intensidad. También las zonas costeras de América del Norte y el este de Asia.  Asimismo hay zonas muy iluminadas en México y América del Sur. Por el contrario en las zonas con latitudes más cercanas a los polos y el interior del continente africano están coloreados en gris indicando la ausencia de fotos de esos lugares. En resumen, nueva información que nos ayuda a saber como somos y a ver la Tierra desde un nuevo punto de vista.